Nada, nunca, nunca nada nos va a separar; somos una llama en el invierno.
Tengo aquí en mi pecho un corazón, igualito al hueco de tu ombligo.
Nunca nadie me dio tanta luz, para nadie fui tan importante. Nunca quise ver tan lejos al dolor, con verte crecer tengo bastante.
& me ignoraste en forma tan violenta & si me viste, fingiste no ver.
Habrá sido el destino