
Creo que hoy el viento me alcanzó el olor de tu mejilla…
Crecí llorando promesas rotas & así aprendí a no cumplir las propias, a elegir bien a quien querer, a mentirme para crecer …
Puedo entender la realidad & en realidad, me haces entender eso que no todos ven. Cuando así estamos no existen ilegalidades, ni imposturas. Sin darme cuenta, ya me está abrazando esta locura; la que me hace ver todo distinto, la que me hace encontrar los caminos…
Ningún milagro, un millón de sueños, el intento de entretenerte & la suerte de ser testigo presente de nuestra ilusión.
La obsesión por la letra & la rima, más presión por trepar a la cima & una rutina que me lastima si no estas vos.

Fue así que comprobé que la angustia es prima de la desesperación & que a veces, tal vez, estar solo es mejor & que al cielo no se llega nunca de a dos.
Aguanto día a día lo que me toca, acuesto a mi alma en un rincón. Descubro que la vida es otra cosa.
Es que mientras haya mundo, habrá caretas que la van a seguir boqueando & mientras tanto yo sueño contra todos los que hablan & no viven pa’ seguirla agitando. Si todo crece, crecerá lo bueno & lo malo de la mano. & en esta hoguera de canciones & almas nos iremos quemando. Es que la gente que nos crea sueños, no creerá lo que hago, porque este sueño es la razón de mi vida para seguir soñando.

Es tan perfecto que asusta, ¿Por qué nunca es justa la felicidad? Saber elegir es lo que cuesta más, no cualquiera suma sin restar.
Sentís la electricidad & no la sabes llevar, te quema, te paraliza & no te deja reaccionar.